La hora de comer es, quizás, el momento del día más esperado: hora de parar un instante, coger energías, saborear platos deliciosos y compartir un rato de gusto y relax en buena compañía. Y nuestro alumnado de dos años, claro, ¡no iba a a ser menos!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero antes de comer, hacemos algo muy especial. Hacemos una asamblea, donde colocamos en nuestro menú las imágenes del menú que vamos a comer ese día y en nuestro “mantel” colocamos el plato, los cubiertos y el vaso. Con este -delicioso- ejercicio conseguimos aumentar positivamente nuestra autonomía.

¡Buen provecho!