PUNTOS ESENCIALES DEL PROYECTO EDUCATIVO DE WISDOM SCHOOL
APRENDER HACIENDO

Nuestro proyecto educativo huye del uso de etiquetas y se centra en un modelo ecléctico de estrategias educativas que permiten atender las necesidades de cada alumno y cada clase.  Basándonos en el aprendizaje experiencial, la adquisición de un bilingüismo real al finalizar la etapa de Educación Primaria, y la utilización de las nuevas tecnologías como herramienta eficiente para el aprendizaje, las estrategias más notables son:

1. Alumno como centro de la acción educadora.

Se parte del conocimiento personal del alumno, utilizando sus experiencias para avanzar en el conocimiento de forma crítica.

2. Aulas experienciales, dinámicas y activas. 

El profesor es un mediador del saber que capta los intereses y motivaciones del alumnado y le orienta sobre cómo buscar, analizar, y usar la información de forma constructiva y crítica. Se crean  espacios que posibilitan la vivencia de los aprendizajes y una posterior reflexión para generar experiencias y conocimientos.  Este aprendizaje se centra en el cómo de las cosas, más que en el porqué. Los niños aprenden haciendo y reflexionando sobre ese hacer.

3. Aprendizaje por proyectos y trabajo en grupos.

Los alumnos llevan a cabo un proceso real de investigación para responder a una pregunta compleja o a un problema de la vida real.  A través de esta metodología, los alumnos no sólo aprenden las competencias y contenidos curriculares, sino que también desarrollan su autonomía y responsabilidad, ya que son ellos los encargados de planificar y llevar a cabo el trabajo, así como de presentar una solución a la cuestión planteada. Dado que los estudiantes están a cargo del proyecto, además de los contenidos y los procesos de las asignaturas, también aprenden a organizarse y gestionarse (planificar el  trabajo y los tiempos, seleccionar la información y los materiales, estructurar las  presentaciones, etc.).

Los docentes organizan al alumnado en grupos pequeños para que los estudiantes trabajen juntos y aprovechen al máximo el aprendizaje propio y el que se produce en la interrelación.  Estos grupos son fluidos y se adaptan a las diferentes tareas, competencias, contenidos, etc. Además de aumentar sus oportunidades de aprendizaje en cuanto a contenidos, el trabajo en grupos ayuda a los estudiantes a mejorar sus habilidades interpersonales, a comunicarse de forma eficaz y a colaborar con otras personas con varias formas de ser, de aprender, y de comunicarse.

4. Unidades didácticas transversales/interdisciplinares.

La organización tradicional del currículo escolar en distintas materias lleva a que éstas se descontextualizan y por tanto se alejen de la realidad, convirtiéndose en fines en sí mismas (“tienes que aprobar las matemáticas de tercero para poder hacerlo bien en cuarto”), en lugar de ser un instrumento para el logro del aprendizaje. El currículo transversal/interdisciplinario permite a los estudiantes que integren de forma eficaz las perspectivas de las diversas disciplinas para comprender cuestiones e ideas complejas.

5. Enseñanza individualizada.

El proceso de enseñanza corresponde a las condiciones y necesidades de aprendizaje del individuo. Cada estudiante trabaja para la consecución de los objetivos propuestos según su propio ritmo y posibilidades. Se parte de las fortalezas y áreas de mejora de cada niño, realizando un plan de trabajo individualizado que permita al alumno desarrollar todas sus potencialidades.

6. Evaluación continua, auténtica y que produce un feedback constante.

En la evaluación continua se realizan pruebas de forma periódica a lo largo del periodo lectivo, de la semana escolar, y del cuatrimestre.  Estas pruebas se realizan para que se pueda valorar todo el proceso de aprendizaje del alumnado y mejorarlo a medida que transcurre el curso. El objetivo de la evaluación continua no solo es calificar, sino perfeccionar el proceso de formación, dando información tanto al profesor como al alumno sobre lo que hay que hacer para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. La evaluación es auténtica en cuanto a reconocer el trabajo autónomo del alumno, el uso de metodologías activas, y la importancia de las actividades que relacionan el aprendizaje en la escuela con el que sucede más allá del aula. La retroalimentación aporta información sobre el proceso de aprendizaje, indicando los aciertos, fortalezas, errores, y debilidades, aportando varias sugerencias para desarrollar los primeros y solventar los últimos.

7. Aplicación de los aprendizajes a la vida cotidiana.

Los conocimientos adquiridos en el colegio deben ser útiles más allá de las cuatro paredes del entorno de la institución educativa. Para ello, los estudiantes deben aprender a trasferir lo que aprenden en una situación concreta a otra situación nueva o a su vida cotidiana. Para lograr esta meta, la educación del alumnado se intenta contextualizar en la realidad, partiendo del interés del estudiante, haciendo ejercicios de aplicaciones o aprendiendo en el entorno real.

8. Entorno plurilingüe que fomenta el aprendizaje de varias lenguas.

Un valor esencial del centro es la formación bilingüe de nuestro alumnado. Apostamos por una doble formación de excelencia tanto en inglés como en español. Nuestro proyecto de formación bilingüe comienza por la creación de un entorno lingüístico en el que el alumnado está constantemente expuesto al inglés. Dada la importancia de la comunicación oral tanto para aprender la lengua como para preceder el aprendizaje del lenguaje escrito, el alumnado comienza su educación bilingüe centrándose en los aspectos fonológicos de la lengua inglesa, para luego ir adentrándose en su parte escrita.  El alumnado desarrolla así habilidades lingüísticas de excelencia en ambos idiomas. A partir de cuarto de primaria, los alumnos se inician en el aprendizaje del idioma francés hasta el final de su etapa educativa, realizando los diferentes niveles de exámenes del DELF.

9. Fomentar la comunicación oral.

La comunicación oral es el factor más importante en las relaciones humanas, por lo tanto es importante usarla como herramienta educativa para la formación de nuestros alumnos. Los alumnos aprenden a organizar y estructurar la información, presentarla de forma eficaz y hacer preguntas y dar respuestas relevantes y válidas.  La importancia que le damos a la comunicación oral se recoge en nuestro sistema de enseñanza y evaluación, siendo la comunicación oral una dimensión que se incluye en todas las asignaturas.

10. Desarrollo integral de cada alumno/a.

La formación integral implica una visión multidimensional de la persona, que intenta desarrollar todas sus facetas: aspectos como la inteligencia emocional, intelectual, social, material y moral.  Nuestro objetivo es fomentar la responsabilidad y la justicia social, el respeto a la diversidad, la tolerancia y el desarrollo de la persona con una visión sostenible del mundo.