Acudimos con nuestro alumnado de Educación Infantil,  Kindergarten, al Real Jardín Botánico de Madrid. Y es que, el otoño es una estación perfecta para sumergirse en el entorno natural: árboles y plantas presentan una imagen estética y espectacular.

Tras el buen sabor de boca de la salida del año anterior, el 5 de noviembre fue la fecha elegida para desarrollar allí la actividad “Pequeños Exploradores”. Este taller, llevado acabo por profesionales del CSIC, estaba dirigido específicamente a niños/as de Educación Infantil, en concreto, de 5 años (nuestro Kindergarten). Desde el principio de la jornada, hicimos una inmersión imaginativa para descubrirnos como verdaderos/as exploradores/as de plantas exóticas y llamativas.

Paseamos entre una enorme variedad de árboles y plantas.

Las expediciones científicas han sido imprescindibles para las ciencias botánicas. Estas expediciones, financiadas por la monarquía de la época, buscaban ampliar el conocimiento del mundo natural. Para ello se recolectaban ejemplares de plantas y árboles, se dibujaban y se apuntaban todas sus características para, después, estudiarlos y conservarlos. Durante los siglos XVIII y XIX el Real Jardín Botánico fue receptor de envíos de dichas expediciones lo que contribuyó a acrecentar sus colecciones científicas y su biblioteca.

Buscamos nuevas especies botánicas en mitad del otoño.

En primer lugar, descubrimos “El trabajo de un botánico”, mediante el aprendizaje de qué son las expediciones botánicas y el material que se usa en ellas. Después, seguimos por el mundo de “La biodiversidad”. En este punto seleccionamos zonas ajardinadas con plantas de distintos tamaños, colores y formas. Así, se consigue fomentar la observación del paisaje natural en su conjunto, haciendo consciente al alumnado de la enorme variedad de plantas que existen. A continuación, nos dedicamos a recolectar material botánico para poder hacer una identificación correcta, con ramas, semillas, hojas y flores de diferentes tipos.

Carlos III preside una de las vías principales del Jardín.

Con todo este material, además, jugamos al “Descubrimiento de una nueva especie”. Utilizamos las raíces, hojas y flores caídas para hacer un collage y crear nuestra propia planta.