Si existe un lenguaje universal, capaz de traspasar barreras y hacer aflorar sentimientos, es la música. Tener la oportunidad de disfrutarla en directo hace que su belleza se dispare y, más aún, si los instrumentos suenan armónicos en manos de l@s niñ@s. Hace unos días, tuvimos el privilegio de asistir a una experiencia extraordinaria. Algunas de nuestras alumnas de Infantil ofrecieron un delicado recital de violín a sus compañer@s, quienes escuchaban fascinados las notas que se iban materializando entre las cuerdas de los violines.

Estudiar música y tocar un instrumento musical desde la infancia grandes beneficios físicos, emocionales, cognitivos y sociales. La instrucción musical en edad escolar ayuda a mejorar las respuestas del cerebro adolescente al sonido, agudiza el oído y mejora las habilidades lingüísticas. Además, la música permite que l@s niñ@s puedan expresarse libremente desde la estética y el arte.